Gimnasia rompió la cadena de empates con un golpe final de Conti y volvió a ganar en el Clausura
Gimnasia venció 2–1 a Huracán en el Tomás Adolfo Ducó con un cabezazo de Germán Conti en tiempo añadido. Ignacio Fernández había abierto el marcador y Jordy Caicedo igualó de penal. La victoria cortó cuatro empates consecutivos y dejó al equipo platense con 22 puntos en la pelea del Clausura, además de fortalecer su posición en la tabla anual.

Ilustración editorial generada; no es una fotografía del partido ni de la indumentaria oficial del club.
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El triunfo modificó dos peleas sin cerrar ninguna
El cabezazo de Germán Conti en el descuento cambió algo más que el marcador de una noche difícil. Gimnasia se llevó un 2–1 de Parque Patricios cuando parecía encaminado a otro empate y recuperó capacidad de avanzar en el Clausura. Las crónicas publicadas el viernes 16 destacaron que el equipo de Ariel Pereyra llegó a 22 puntos. Huracán quedó con 19, después de no poder conservar la igualdad que había conseguido en el segundo tiempo.
Página/12 informó que el Lobo alcanzó también 48 unidades en la tabla anual y se sostuvo en zona de Copa Sudamericana. Las dos referencias corresponden al cierre de ese partido y no convierten en definitiva una posición que puede cambiar con las siguientes fechas. El resultado fortalece sus posibilidades, pero no acredita un cupo internacional ganado. La pelea del torneo corto y la acumulación anual transcurren en paralelo, con objetivos relacionados y condiciones diferentes.
La victoria cortó cuatro empates consecutivos, una serie que había permitido sumar pero limitaba el crecimiento en ambas tablas. El Día situó al equipo en siete partidos sin perder, con tres triunfos y cuatro igualdades. Esa continuidad muestra una base competitiva; el triunfo agrega el salto que el reparto de puntos no ofrecía. En el Ducó, la diferencia llegó cuando ya quedaba muy poco tiempo y volvió decisivo el aprovechamiento de una pelota detenida.
Nacho Fernández fue punto de partida y de llegada
Ignacio Fernández participó en los dos goles de Gimnasia desde funciones distintas. En la apertura atacó el área para conectar un centro de Pedro Silva Torrejón, según la reconstrucción de El Editor Platense. En el desenlace ejecutó el tiro libre que Conti transformó en el tanto de la victoria. La combinación entre llegada y entrega explica su influencia sin reducir toda la actuación del equipo a una sola acción individual.
El gol inicial encontró a Gimnasia después de un comienzo incómodo. Huracán había generado peligro y obligó al visitante a corregir su postura. Fernández aprovechó la oportunidad cuando el Lobo logró acercarse con mayor precisión y el partido cambió de orientación. La ventaja permitió al conjunto platense jugar desde una posición distinta, con el local obligado a buscar respuestas ante su público. No eliminó el riesgo, pero sí modificó la distribución de las urgencias.
El arco local también intervino para que la diferencia no se ampliara antes del descanso. El Día reseñó una respuesta de Hernán Galíndez ante Agustín Auzmendi y aproximaciones de Fernández desde la pelota quieta. Ese tramo impide leer el 1–0 parcial como una ventaja sostenida solamente por defender. Gimnasia tuvo recursos para amenazar de nuevo, aunque no llegó a construir una distancia suficiente para atravesar sin sobresaltos el resto de la noche.
El penal devolvió la incertidumbre al tramo final
Huracán adelantó su búsqueda durante el complemento y encontró el empate mediante un penal convertido por Jordy Caicedo. El Editor Platense describió la revisión del VAR y la decisión de Nicolás Ramírez sobre un contacto del arquero con un futbolista local. La intervención arbitral produjo una oportunidad concreta que el delantero aprovechó. El relato del partido permite registrar la sanción sin convertir las opiniones sobre su apreciación en una certeza que todos los protagonistas compartan.
Harlen Castillo quedó involucrado en la secuencia del penal después de haber tenido respuestas importantes. La crónica de El Día destacó tanto la dificultad que originó esa acción como intervenciones del arquero durante el encuentro. El balance de su actuación no se agota en el error ni borra su participación previa. Para Gimnasia, el problema inmediato era colectivo: volvía a perder una ventaja y debía resolver cómo responder con el empate instalado en el marcador.
El empate tardío podía prolongar la racha de igualdades, pero el equipo volvió a generar peligro con pelota detenida. Conti ya había tenido una aproximación antes de su intervención decisiva, según El Día. Ese recurso mantuvo abierta la búsqueda de los tres puntos en lugar de limitarla a sostener el 1–1. La respuesta final no elimina los momentos de retroceso del visitante; muestra que todavía conservó una vía para volver a atacar.
La pelota quieta decidió lo que la ventaja no había resuelto
La ejecución de Fernández y el cabezazo de Conti sellaron la victoria en tiempo añadido. El centro llegó desde la izquierda y el defensor encontró el remate que dejó sin respuesta a Galíndez. La pelota detenida resolvió lo que las oportunidades anteriores no habían conseguido: Gimnasia recuperó una diferencia que parecía perdida y se llevó tres puntos fuera de casa. Huracán, que había conseguido volver al partido, terminó sin el premio del empate.
El desarrollo contrasta con el empate entre River y Sarmiento, otra resolución reciente del Clausura donde la reacción alcanzó para igualar, pero no para ganar. La comparación ubica el valor de transformar una ocasión final en puntos sin equiparar partidos de características distintas. En un cierre de fase con posiciones cercanas, la diferencia entre sumar uno y tres modifica el margen disponible para los compromisos siguientes.
La agenda publicada por El Día señala a Sarmiento como próximo rival del conjunto platense. Gimnasia llegará con una racha invicta extendida y con la confianza de haber salido de cuatro empates, pero deberá sostener su rendimiento. En La Plata, la pelea del Clausura convive con la actividad internacional de Estudiantes, en una competencia diferente. Para el Lobo, el dato propio es este triunfo y la oportunidad que abre, no una clasificación ya asegurada.
Tres puntos al final
Gimnasia pasó de sostener una ventaja a sufrir el empate y volvió a encontrar una respuesta mediante pelota detenida. La diferencia con sus partidos anteriores está en el resultado: esta vez no se conformó con sumar de a uno. Los puntos mejoran su posición, pero todavía no equivalen a una clasificación asegurada ni eliminan las dificultades que mostró durante el encuentro.