Alprestamo es el primer marketplace de productos financieros de América Latina. Nació en 2017 en Argentina y opera actualmente en seis países de la región. Cerró 2024 con ingresos de US$ 5,4 millones y proyecta llegar a US$ 13,5 millones en 2025 —un salto del 150%—, respaldado por la colocación de su primera Obligación Negociable por $ 966,7 millones.
El problema que vino a resolver
El punto de partida de Alprestamo es una diagnosis precisa del mercado financiero regional. Según datos de Naciones Unidas, en los países menos adelantados el 41% de las pymes señala que el acceso al financiamiento es un grave obstáculo para su crecimiento, frente al 15% en países de renta alta. En América Latina, la brecha es estructural.
Alprestamo construyó su propuesta sobre estos cuatro obstáculos concretos que bloquean el acceso al crédito productivo en la región:
El crecimiento: de US$ 5,4M a US$ 13,5M
El desempeño financiero de Alprestamo refleja una trayectoria de crecimiento sostenido desde su fundación en 2017. El cierre de 2024 con US$ 5,4 millones en ingresos representó en sí mismo un hito importante. Pero la proyección para 2025 es más ambiciosa aún: US$ 13,5 millones, lo que implica multiplicar los ingresos por 2,5 en un solo ejercicio.
Este crecimiento está respaldado por un hito de financiamiento: a principios de 2025, Alprestamo anunció el cierre de su primera Obligación Negociable (ON) con una colocación de $ 966,7 millones, con el respaldo de Cono Sur Investments. La ON no es solo un instrumento de deuda: es una señal de madurez institucional. Acceder al mercado de capitales local implica cumplir estándares de gobierno corporativo, transparencia contable y previsibilidad financiera que pocas startups latinas alcanzan en tan poco tiempo.
Seis países: la expansión regional
Alprestamo opera actualmente en Argentina, Uruguay, Chile, México, Perú y Colombia. Esta presencia regional no es simultánea desde el origen: la empresa fue expandiéndose gradualmente a medida que validaba su modelo en cada mercado y comprendía las particularidades regulatorias y de comportamiento financiero de cada país.
La expansión multipaís también les permitió diversificar el riesgo regulatorio y macroeconómico. En un contexto de alta volatilidad como el argentino, tener ingresos en monedas como el peso chileno, el sol peruano o el peso colombiano actúa como amortiguador natural frente a las oscilaciones del tipo de cambio local.
Argentina como laboratorio de innovación
Uno de los argumentos más originales de Sanclemente es la reivindicación del contexto macroeconómico argentino como ventaja competitiva. Para la mayoría de los empresarios, la inestabilidad es un freno; para el CEO de Alprestamo, fue la escuela donde se desarrollaron las capacidades más relevantes de la empresa.
La lógica es sólida: diseñar un producto financiero que funcione en Argentina —con inflación crónica, restricciones cambiarias, cambios regulatorios frecuentes y una población con historial crediticio fragmentado— implica un nivel de ingeniería de producto muy superior al necesario en mercados más estables. Esa sobre-ingeniería se convierte en ventaja al expandirse a otros países de la región con economías más predecibles.
El diagnóstico sobre el acceso al crédito en LATAM
El posicionamiento de Alprestamo en el mercado parte de un diagnóstico regional compartido por organismos internacionales. Los datos de Naciones Unidas confirman lo que la empresa observa en su operación diaria: la brecha de financiamiento para pymes en América Latina es estructural, no coyuntural.
La escasa digitalización del sistema financiero regional es uno de los factores que más contribuye a esta brecha. Muchas entidades crediticias todavía operan con procesos analógicos que elevan los costos de originación y alargan los tiempos de aprobación hasta hacer inviable la solicitud para una pyme que necesita capital en días, no en semanas. Alprestamo ataca directamente este cuello de botella con una plataforma digital que compara opciones, agiliza la solicitud y aumenta la transparencia del proceso.