Bigbox, la plataforma de regalos de experiencias fundada por Gastón Parisier, cerró el primer semestre de 2025 con un crecimiento del 40% respecto al mismo período del año anterior. En ese lapso incorporó como prestadores a tres de los restaurantes más reconocidos de América Latina —Don Julio (Argentina), Maido (Perú) y Pujol (México)— y lanzó más de 50 iniciativas de producto que incluyen un nuevo checkout, sistema de reservas online y la vertical de Eventos.
El semestre del despegue: 40% de crecimiento
En un contexto macroeconómico donde el sector tecnológico capitaliza la estabilización que proyecta BBVA Research —con una inflación que sería la más baja en 5 años durante mayo—, Bigbox registró uno de sus mejores semestres históricos. El crecimiento del 40% respecto al primer semestre de 2024 no es solo un número: es la consecuencia de una estrategia de producto, comercial y de expansión que la empresa ejecutó en simultáneo.
Los prestadores que cambiaron el nivel: Don Julio, Maido y Pujol
La incorporación de tres restaurantes de primerísimo nivel mundial al catálogo de Bigbox no es solo una acción comercial: es un cambio de posicionamiento. Don Julio en Buenos Aires, Maido en Lima y Pujol en Ciudad de México son establecimientos que consistentemente aparecen entre los 50 mejores restaurantes del mundo según la lista The World's 50 Best Restaurants. Sumarlos como prestadores implica que Bigbox puede ahora ofrecer como regalo de experiencia una cena en alguno de los restaurantes más difíciles de reservar de América Latina.
Las 50 iniciativas: producto, tecnología y la vertical de Eventos
Paralelo al crecimiento comercial, Bigbox ejecutó un ambicioso plan de desarrollo de producto. El número —más de 50 iniciativas en un semestre— habla de una organización en modo de expansión acelerada, no de consolidación defensiva.
México, el mercado que mira con más ambición
Para el segundo semestre de 2025, Bigbox apuesta a "acelerar el ritmo de crecimiento, tanto en Argentina como en la región", con un foco geográfico muy claro: México. El mercado mexicano es el más grande de habla hispana, con una economía de más de US$ 1,3 billones y una clase media en expansión con alta penetración digital y cultura de consumo de experiencias.
Con Pujol ya incorporado como prestador premium y una estructura regional en crecimiento, México se convierte en el mercado prioritario de Bigbox para la segunda mitad de 2025 y el horizonte 2026. El mayor mercado de habla hispana del mundo, en la mira.
El rediseño de marca: señal de una empresa que se prepara para escalar
En paralelo a la expansión geográfica y de producto, Bigbox atraviesa un proceso de rediseño integral de marca. Esta decisión —que no es cosmética sino estratégica— suele acompañar a las empresas que están a punto de dar un salto de escala: cuando el posicionamiento original ya no alcanza para representar la magnitud de lo que la empresa es y hacia dónde va.
El pedido al Estado: claridad impositiva para la intermediación
Parisier no solo describe el crecimiento de su empresa: también contextualiza los límites del entorno regulatorio que enfrenta el sector. Su diagnóstico es preciso y técnico, lejos de la queja genérica:
La frase apunta a una brecha real del sistema tributario argentino: la regulación de las plataformas de intermediación digital —que conectan oferta y demanda sin ser ni productores ni consumidores finales— es ambigua, y esa ambigüedad genera costos de incertidumbre que inhiben la inversión. Para una empresa como Bigbox, que opera en múltiples países y cobra en distintas monedas, la claridad fiscal no es un detalle sino un habilitador estratégico.
Mientras sectores como alimentos y bebidas caen un 7,6% según CAME, el turismo emisivo creció un 80% y el segmento de experiencias premium sigue expandiéndose. Bigbox opera exactamente en ese punto de intersección entre turismo, gastronomía, tecnología y regalo —una categoría que el consumidor argentino de ingresos medios-altos sostiene incluso en contextos de ajuste general.