15/09/2026 Deportes
InfoArgentum
Tu semanario con las noticias que más cotizan
DEPORTES

River venció a Atlético Tucumán con un gol sobre el final y recuperó impulso en el Torneo Clausura

El equipo millonario abrió el marcador, recibió el empate y encontró el 2-1 en el cierre para sumar una victoria trabajada fuera de casa.

Por Martín Solís 15 de septiembre de 2026 6 min de lectura
2-1
Resultado
Victoria visitante
10
Jugadores
Atlético en inferioridad
90+
Definición
Gol en el cierre
3
Puntos
Para River
Futbolistas de camiseta blanca con banda roja celebran un gol nocturno frente a un equipo celeste y blanco

River consiguió una victoria exigente en Tucumán y volvió a sumar tres puntos en una fecha clave del Torneo Clausura.

Datos Clave

Competencia: Torneo Clausura 2026
Sede: Tucumán
Resultado: Atlético Tucumán 1 - River 2
Figura decisiva: Thiago Almada
Clave: Gol en tiempo añadido

River consiguió una victoria necesaria en Tucumán al vencer 2-1 a Atlético en un partido que parecía encaminado, se complicó en el tramo final y se resolvió durante el tiempo añadido. El equipo visitante aprovechó una expulsión temprana para jugar con superioridad numérica, abrió el marcador y controló largos pasajes, pero no logró cerrar el resultado. El empate local reavivó el estadio hasta que Thiago Almada apareció cerca del cierre para definir una noche de tensión.

El encuentro comenzó con una intensidad superior a la prevista. Atlético intentó presionar la salida y disputar cada segunda pelota, mientras River buscó amplitud y circulación paciente para encontrar espacios. La expulsión de Nicola durante los primeros minutos alteró el plan del conjunto tucumano. Con diez futbolistas, el local retrasó líneas, reforzó el área y dejó como principal recurso ofensivo las transiciones rápidas y las acciones de pelota detenida.

Una ventaja temprana que River no logró administrar

River transformó la posesión en ventaja cuando Tobías Andrada encontró una zona libre y definió una jugada elaborada desde la mitad de la cancha. El gol premió la insistencia visitante, aunque no resolvió las dificultades para atacar una defensa agrupada. El equipo movió la pelota de un costado al otro, pero alternó centros previsibles con pases interiores que no siempre tuvieron continuidad. La diferencia mínima mantuvo abierto el partido y alimentó la confianza de Atlético.

El conjunto tucumano sostuvo el esfuerzo con orden y una notable disciplina táctica. Cada recuperación era celebrada como una oportunidad para salir del asedio, aun cuando faltaban apoyos en campo rival. River, por su parte, acumuló jugadores cerca del área y dejó algunos espacios detrás de sus laterales. Esa combinación convirtió un encuentro controlado en una disputa incómoda, donde la superioridad numérica no se reflejaba con claridad en el marcador ni en la cantidad de situaciones limpias.

La victoria llegó por insistencia y no por dominio: River debió corregir sobre la marcha para convertir su superioridad en tres puntos.

Atlético reaccionó y llevó el partido hasta el límite

En el segundo tiempo, el visitante intentó acelerar con cambios ofensivos. La entrada de futbolistas frescos mejoró la movilidad y generó remates desde posiciones favorables, pero la falta de precisión impidió ampliar la ventaja. Atlético resistió, eligió momentos puntuales para presionar y encontró en la pelota aérea una vía para equilibrar. El arquero local también sostuvo a su equipo con intervenciones que mantuvieron la expectativa hasta los minutos decisivos.

El empate llegó mediante un cabezazo de Clever Ferreira y castigó la incapacidad de River para cerrar el partido. La jugada sintetizó la perseverancia local: centro preciso, ataque decidido al área y una definición que cambió el clima del estadio. Para el visitante fue un golpe inesperado, porque había administrado la pelota durante buena parte del encuentro. La reacción debía ser inmediata y exigía conservar claridad en un contexto de ansiedad creciente.

River ganó 2-1 en Tucumán. Atlético jugó con diez desde el comienzo, pero igualó en el tramo final antes del gol decisivo de Thiago Almada en tiempo añadido.

River volvió a adelantarse, empujó con más determinación y evitó resignarse al empate. La circulación ganó velocidad y los mediocampistas comenzaron a pisar el área. En tiempo añadido, Thiago Almada encontró el espacio para marcar el 2-1 y desatar el festejo visitante. La definición recompensó la búsqueda final y permitió que el equipo recuperara dos puntos que parecían escaparse en un cierre marcado por interrupciones, cansancio y nerviosismo.

El gol final y lo que cambia en la tabla

El triunfo ofrece alivio después de actuaciones irregulares y se suma a una fecha con resultados cambiantes, como la reciente victoria de Boca frente a Racing. En un torneo parejo, ganar fuera de casa puede modificar rápidamente la posición y el ánimo. Sin embargo, el cuerpo técnico tendrá material para corregir: faltó contundencia, hubo desconexiones defensivas y el equipo permitió crecer a un rival en inferioridad.

Para Atlético, la derrota deja una sensación amarga, aunque su respuesta competitiva ofrece argumentos positivos. Jugar casi todo el partido con diez exigió un esfuerzo físico considerable y una reorganización permanente. El empate transitorio mostró carácter, pero la última defensa del área no alcanzó para sostener el punto. El desafío será recuperar energías y convertir esa intensidad en un rendimiento estable durante las próximas fechas del campeonato.

River se lleva tres puntos y una advertencia. La capacidad de insistir hasta el final es valiosa, pero el objetivo será resolver antes los partidos cuando domina el juego y dispone de ventajas. El calendario no permite pausas y la competencia exige regularidad. Después del gol decisivo, el festejo funcionó como desahogo y como impulso: el equipo volvió a ganar, recuperó confianza y conserva margen para mejorar mientras busca afirmarse entre los protagonistas del Clausura.

El calendario inmediato medirá si el resultado fue un punto de partida o apenas un alivio. River deberá sostener intensidad sin depender de ventajas numéricas y mejorar la relación entre posesión y ocasiones claras. La competencia internacional y el torneo local demandan rotaciones, recuperación física y respuestas de los suplentes. Para el entrenador, la victoria amplía el margen de trabajo; para los jugadores, confirma que la búsqueda hasta el último minuto puede cambiar un partido, aunque también subraya la necesidad de evitar finales tan expuestos.

Etiquetas

River PlateAtlético TucumánTorneo ClausuraThiago AlmadaFútbol argentinoMarcelo Gallardo