21/09/2026 Economía
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ECONOMÍA

Alimentos y tarifas presionan los precios en septiembre: las consultoras privadas proyectan una inflación cercana al 1,9%

Los relevamientos privados anticipan una leve aceleración del IPC mensual tras el 1,7% registrado en agosto, marcando un piso de resistencia en torno al 2% mensual.

Por Valentina Ríos 21 de septiembre de 2026 6 min de lectura
1,9%
IPC Proyectado
Septiembre 2026
1,7%
Inflación Agosto
Dato oficial INDEC
2,4%
Alimentos
Variación mensual
142%
Interanual
Tendencia a la baja
Mesa de análisis financiero con gráficos de evolución inflacionaria, cotizaciones bursátiles, billetes de pesos y cálculos económicos

Analistas económicos y centros de estudios monitorean día a día la evolución de las listas de precios en las principales cadenas de distribución.

Datos Clave

Período medido: Primeras tres semanas de septiembre de 2026
Rango consultoras: Entre 1,8% y 2,1% mensual para el índice general
Rubro más dinámico: Alimentos y bebidas no alcohólicas (lácteos, carnes y verduras)
Factores de presión: Ajuste en tarifas de servicios públicos y combustibles
Dato previo: El IPC nacional de agosto se ubicó en el 1,7% según el INDEC

El ritmo de variación de los precios al consumidor experimentó una moderada reactivación durante las primeras tres semanas de septiembre, impulsado principalmente por el encarecimiento de alimentos frescos, bebidas y la entrada en vigencia de nuevos cuadros tarifarios en energía y transporte metropolitano. De acuerdo con los relevamientos de alta frecuencia que elaboran los principales institutos privados y consultoras de la City porteña, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre cerraría en un rango comprendido entre el 1,8% y el 2,1%, situando la estimación mediana en torno al 1,9%.

La cifra representa un leve repunte respecto al 1,7% computado oficialmente por el INDEC para el mes de agosto, que había marcado el registro más bajo de los últimos cuatro años. Los economistas coinciden en que este comportamiento responde a la fase de 'resistencia estructural' propia de los procesos de estabilización, donde la absorción de los aumentos en servicios esenciales y el reacomodamiento de márgenes comerciales impiden una caída lineal continua hacia niveles inferiores al 1,5% mensual.

El comportamiento dispar de los precios en las góndolas

Dentro del capítulo de Alimentos y Bebidas, el segmento más sensible para el poder de compra de las familias trabajadoras, se observaron incrementos focalizados en frutas y verduras debido a factores climáticos desfavorables en los cinturones hortícolas bonaerense y cuyano. Asimismo, los cortes de carne vacuna anotaron subas promedio del 2,6% luego de dos meses de marcada estabilidad en los mostradores, producto de una menor oferta de ganado liviano para faena en el Mercado Agroganadero de Cañuelas.

Por su parte, los productos empaquetados y de almacén exhibieron una desaceleración palpable, con variaciones que no superaron el 1,1% en las grandes superficies de autoservicio. Las promociones agresivas y los descuentos por compras por volumen continúan siendo la herramienta predilecta de los supermercados para sostener el tráfico de clientes en un contexto donde el consumo masivo aún evidencia dificultades para recuperarse con vigor en los centros urbanos del interior del país.

El proceso de desinflación ha ingresado en su etapa más compleja: tras quebrar la barrera del 2% en agosto, la inercia en servicios regulados y los ajustes estacionales en alimentos imponen una rigidez difícil de perforar a corto plazo.

El impacto de los servicios regulados y la estacionalidad

El componente de precios regulados aportó una cuota relevante a la dinámica general del mes. La actualización en las tarifas de gas residencial y distribución eléctrica, autorizada por los entes reguladores para cubrir los costos de generación durante el período invernal tardío, sumó cerca de 0,4 puntos porcentuales al índice general. A esto se agregó el incremento programado en los combustibles, derivado del traslado parcial de la devaluación fiscal y los impuestos a los combustibles líquidos.

No obstante, la inflación núcleo —aquélla que excluye factores estacionales y precios administrados por el Estado— se mantuvo estable en un promedio del 1,7% mensual, lo que confirma que las presiones monetarias subyacentes permanecen bajo estricto control gracias a la absorción constante de liquidez ejecutada por el Tesoro Nacional mediante licitaciones periódicas de títulos de deuda.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estima que el IPC consolidará un promedio mensual inferior al 2% hacia el último trimestre del año.

Desde el Ministerio de Economía ratificaron que el esquema de crawling peg del 1% mensual aplicado al tipo de cambio oficial continúa actuando como el ancla nominal más potente del plan de estabilización. En los despachos oficiales descartan categóricamente cualquier aceleración de la pauta devaluatoria y subrayan que el superávit primario acumulado garantiza la sustentabilidad del sendero fiscal sin necesidad de recurrir a la emisión espuria.

Las anclas del programa macroeconómico frente a la inercia

El Banco Central, por su parte, sostuvo las tasas de interés de referencia en niveles reales positivos moderados, buscando retener los depósitos en pesos en el sistema financiero y neutralizar cualquier volatilidad en las cotizaciones financieras del dólar. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el dólar MEP se mantuvo por debajo del 15% durante toda la primera mitad del mes, despejando temores de un traspaso cambiario a precios de importación.

Los analistas del sector privado señalan que el desafío para el último trimestre consistirá en coordinar las expectativas salariales en las paritarias pendientes de homologación. La mayoría de los convenios colectivos cerrados en las últimas semanas incorporaron cláusulas de ajuste bimestral atadas a la evolución del IPC, lo que introduce un componente de indexación inercial que tiende a ralentizar la convergencia hacia el 1% mensual previsto para 2027.

Hacia adelante, las proyecciones para el cierre de 2026 sitúan la inflación anualizada en una curva claramente descendente en comparación con los registros históricos del año previo. Si bien septiembre reflejará una meseta transitoria vinculada a los servicios públicos, el equipo económico confía en que la normalización estacional de octubre permitirá retomar la senda de desinflación sostenida que consolide el poder de compra de la moneda nacional.

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