Una protesta inédita
Por primera vez se movilizan de manera conjunta integrantes de Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, PSA y Servicio Penitenciario Federal. El reclamo mezcla salarios por debajo de la línea de pobreza, crisis de cobertura médica y cuestionamientos a la conducción del Ministerio de Seguridad.
Las cinco fuerzas federales llevarán a cabo una protesta el próximo 2 de abril en reclamo por los bajos salarios. La convocatoria, definida como un “abrazo solidario”, se realizará en el Edificio Centinela de Retiro, sede de la Gendarmería, y representa un hecho inédito por reunir en una misma acción a Prefectura, Gendarmería, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Servicio Penitenciario Federal.
La situación expone una contradicción con el discurso oficial de “cuidar a quienes nos cuidan”. A la tensión salarial se suma la crisis de cobertura médica: tras el vaciamiento de IOSFA, el sistema se reordenó entre OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para los militares, mientras se prometió un plan básico de OSDE para gendarmes y prefectos. Sin embargo, el panorama todavía aparece desordenado y en las fuerzas describen un clima de malestar generalizado.
Monteoliva, bajo presión
Dentro de la Casa Rosada la preocupación se desplaza hacia la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a quien sectores del oficialismo describen como una funcionaria “académica” sin capacidad de mando sobre las fuerzas. Un experto en seguridad citado por la nota resume esa percepción con crudeza: “Monteoliva no tiene don de mando”.
El cuestionamiento no es solo presente. En el Gobierno recuerdan que Monteoliva condujo el Ministerio de Seguridad de Córdoba durante el acuartelamiento policial del 3 y 4 de diciembre de 2013, un antecedente que hoy reaparece como señal de alarma frente a cualquier foco de conflicto con fuerzas armadas o de seguridad.
Salarios, obra social e interna política
La nota también vincula el conflicto con la herencia de la etapa de Patricia Bullrich, que habría privilegiado a los jefes de Gendarmería por su relación con Claudio Miguel Brilloni. Ese esquema, según la reconstrucción, dejó malestar en los rangos bajos y resentimiento en el resto de las fuerzas, que se sintieron postergadas.
| Factor | Problema | Efecto |
|---|---|---|
| Salarios | Ingresos muy bajos | Protesta conjunta |
| Obra social | Cobertura incierta tras IOSFA | Malestar sanitario |
| Conducción | Críticas a Monteoliva | Pérdida de mando |
| Interna política | Choque con Bullrich y Brilloni | Fragmentación |
| Antecedentes | Córdoba 2013 | Temor oficial |
A ese cuadro se suma la disputa entre Monteoliva y Bullrich, ahora senadora, en el marco de la interna entre Karina Milei y el bullrichismo. Como derivación de esa pelea, la ministra también mantiene un enfrentamiento duro con el jefe de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, cuyo perfil público lo presenta como comandante general retirado de la fuerza. [web:49]
Otras decisiones que agravaron el cuadro
La gestión de Monteoliva ya venía golpeada por otra controversia: el levantamiento de custodias federales en decenas de establecimientos vinculados a la colectividad judía en la Ciudad, una medida especialmente sensible por el clima internacional y por la cercanía del aniversario del atentado a la Embajada de Israel.
Comentarios de lectores
marcharemos con los polis... Si señor!
Saben que es una incompetente y encima de eso la toman? Qué gente tan berreta...
Ahora tienen que hacer Uber o Rappi para llegar a fin de mes porque todavía no están cobrando en dólares.