El Gobierno minimiza a la oposición y ya diseña el escenario electoral para 2027
La fragmentación del PJ y la irrupción de figuras externas alimentan la confianza en la Casa Rosada. El plan para consolidar el poder territorial.
El tablero político para 2027 ya tiene sus primeras fichas en movimiento. En los pasillos de la Casa Rosada, el clima no es de cautela, sino de una ofensiva calculada. La estrategia es clara: mientras la oposición intenta rearmarse entre escombros ideológicos, el oficialismo acelera la construcción de una estructura que trascienda la coyuntura económica.
La mirada oficial se posa con desdén sobre el Partido Justicialista. "Están discutiendo el pasado", repiten en el entorno presidencial. La irrupción de figuras como Dante Gebel en la conversación pública no es vista como una amenaza, sino como un síntoma de la orfandad de liderazgo en los sectores tradicionales. Para el Gobierno, esta atomización es el combustible necesario para proyectar una hegemonía que hoy parece lejana para sus rivales.
El plan territorial implica desembarcar en distritos clave donde el apoyo a las reformas es más fuerte. No se trata solo de ganar elecciones, sino de cambiar la cultura política. El 2027 se siente cerca en Balcarce 50, y la orden es no dar tregua.