La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las principales cámaras empresariales del sector cerraron este jueves un acuerdo paritario para este año dentro de la pauta del Gobierno, que contempla un aumento salarial del 5% en tres tramos y el pago de un bono extraordinario de $120.000 correspondiente al trimestre abril-junio de 2026.
El aumento salarial, que fue firmado por el sindicato que lidera Armando Cavalieri y la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión de Entidades Comerciales (UDECA), prevé una mejora escalonada para los ingresos de 1.200.000 trabajadores de la actividad: 2% en abril, 1,5% en mayo y 1,5% en junio.
La paritaria contempla la aplicación de un proceso de monitoreo continuo de la evolución económica para ajustar los ingresos ante las variaciones de precios, con el objetivo declarado de salvaguardar el poder adquisitivo durante el primer semestre, según destacó FAECYS.
La visión del sindicato
Al anunciar la paritaria firmada para abril-junio de 2026, el titular del Sindicato de Comercio, Armando Cavalieri, remarcó la importancia del consenso en el actual escenario del país.
"Acompañamos la realidad actual de las empresas y los pequeños comercios para preservar las fuentes de trabajo, sin dejar de proteger el ingreso de nuestra familia mercantil", agregó el sindicalista. "Nos brinda la previsibilidad necesaria para transitar estos meses con certidumbre jurídica".
Sintonía con la pauta oficial y el contraste con otros gremios
La paritaria de Comercio sintoniza con la pauta salarial del Gobierno, por lo que se descuenta que será homologado por el secretario de Trabajo, Julio Cordero. La Casa Rosada busca mantener los nuevos aumentos salariales por debajo de la inflación, es decir, con cifras menores al 2%, mientras el nivel de los últimos Índices de Precios al Consumidor mostró una tendencia a la suba, por lo que la pauta oficial para las paritarias 2026 presagia un horizonte de crecimiento de la conflictividad sindical.
Ante la amenaza oficial de que no homologará los aumentos salariales que superen la inflación, los sindicatos reaccionan de manera dispar: algunos renegocian las cifras para adaptarlas a la pauta establecida por el Ministerio de Economía y otros resistirán la decisión oficial tratando de que las empresas paguen igual las mejoras pactadas aun sin convalidación oficial.
El primer test en este rubro fue la paritaria cerrada hace dos semanas por el Sindicato de Camioneros. Antes de firmarse, Hugo Moyano había pateado el tablero al exigir un aumento del 8% para recuperar lo perdido ante la inflación y la negativa a aceptar mejoras con vigencia superior a la trimestral. Pero finalmente firmó un acuerdo que sintoniza con la política fijada por el Ministerio de Economía, ya que tendrá una vigencia semestral y las cifras pactadas están por debajo de la inflación (10,1% en el semestre marzo-agosto, en cuotas decrecientes desde el 2% hasta el 1,5%).
En el caso del Sindicato de Comercio, no se trata de una paritaria cualquiera. Involucra al gremio con mayor cantidad de trabajadores y cuyos salarios sirven de referencia para otras actividades. Ahora, a diferencia de lo sucedido hace un año, donde la paritaria superó la pauta oficial y no fue homologada hasta que se replantearon sus cifras, Cavalieri y las cámaras firmaron un acuerdo completamente a tono con lo que requiere el Gobierno nacional.