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Economía

En abril hubo exportaciones récord y el superávit llegó a US$ 2.711 millones

Las ventas al exterior alcanzaron los US$ 8.914 millones, un 33,6% más que el mismo mes de 2025. Los rubros que más crecieron fueron combustibles y energía, y manufacturas de origen industrial. Las importaciones mostraron un retroceso interanual del 4%, a US$ 6.204 millones.

Escrito por Valentina Ríos
14 de mayo de 2026
Las ventas al exterior alcanzaron los US$ 8.914 millones, un 33,6% más que el mismo mes de 2025. Los rubros que más crecieron fueron combustibles y energía, y manufacturas de origen industrial. Las importaciones mostraron un retroceso interanual del 4%, a US$ 6.204 millones.

Sinceramente, me costó procesar los números que acaban de salir del INDEC esta tarde. Llevo más de una década cubriendo la balanza comercial argentina, y casi siempre nos encontramos con la misma historia repetida: faltan dólares, sobran restricciones, alguien en el Ministerio de Economía intenta explicar lo inexplicable. Pero los datos de abril rompieron el molde por completo. Las ventas al exterior tocaron los 8.914 millones de dólares. Estamos hablando de un salto del 33,6% si lo comparamos con el mismo mes de 2025. Es un número bestial.

Casi parece un error de carga de datos en el sistema. Pero hablé con tres fuentes distintas hoy y todas me confirman lo mismo. Es real.

El superávit comercial clavó la aguja en 2.711 millones a favor. Esto no es un dato para pasar por alto. Para un Banco Central que viene, literalmente, rascando el fondo de la olla desde hace años, esto es oxígeno puro inyectado directo a las reservas. Ahora, la pregunta obvia que todos se hacen en la city porteña es cuánto de esto es un veranito y cuánto se va a sostener. Personalmente, tengo sentimientos encontrados al respecto.

Vaca Muerta y la tracción energética

Acá está el verdadero corazón de este salto exportador. No es que de golpe aprendimos a vender software o autos de lujo al mundo. Lo que pasó es que Vaca Muerta empezó a escupir gas y petróleo crudo a un volumen que ya no se puede ignorar. Los envíos de combustibles y energía son los que traccionaron casi todo este bloque positivo.

Me resulta fascinante y, al mismo tiempo, bastante inquietante. Por un lado, nos estamos consolidando como exportadores de energía, algo que soñábamos hace veinte años. Entran dólares frescos, se cierran contratos a largo plazo y la balanza se equilibra. Pero sigo pensando qué vamos a hacer si los precios internacionales del crudo deciden pegarse un porrazo el año que viene. Depender tanto de un commodity nos deja siempre al borde del precipicio.

El problema silencioso de las importaciones

Del otro lado de la tabla, las importaciones cayeron un 4%, cerrando en 6.204 millones de dólares. Esta es la parte del reporte que menos me gusta leer. Cuando las importaciones caen en un país como el nuestro, casi nunca es porque somos más eficientes. Generalmente significa que la industria local está pisando el freno. Ningún fabricante compra insumos o maquinaria si no piensa producir.

Claro, escuché a varios analistas en televisión diciendo que estamos sustituyendo importaciones inteligentemente. Ojalá fuera tan simple. Yo creo que es una mezcla rara. Hay sectores que efectivamente se están acomodando, pero conozco dueños de pymes que directamente no consiguen girar pagos al exterior y prefieren frenar la línea de producción antes que endeudarse a ciegas. Esa es la realidad de la calle.

Tengo la impresión de que los próximos meses van a ser un test de estrés brutal para el equipo económico. Este nivel de exportaciones marca una vara altísima y muy difícil de mantener. El campo hizo lo suyo, la energía aportó el grueso de los billetes, y las manufacturas industriales tuvieron un repunte raro pero bienvenido.

Prefiero ser cautelosa antes de festejar. Me gustaría ver cómo cierran los números de mayo y junio antes de decir que salimos del pozo. Por ahora, el ministro seguramente va a dormir un poco mejor esta noche. O al menos, va a mirar las pantallas de Bloomberg con mucha menos taquicardia.