Alertas por Zonda, nevadas y lluvias alcanzan a varias provincias este viernes
Las advertencias abarcan zonas cordilleranas y del centro del país, con ráfagas que podrían superar los 90 km/h y nevadas persistentes.

Las condiciones en la cordillera pueden reducir la visibilidad y complicar la circulación durante las próximas horas.
Datos Clave
El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas amarillas y naranjas por viento Zonda, nevadas, lluvias y ráfagas para distintas provincias argentinas durante este viernes 28 de agosto. Las condiciones más severas se concentran en sectores cordilleranos, donde la nieve puede acumularse y reducir de manera rápida la visibilidad. En otras zonas, el viento seco y cálido podría superar los 90 kilómetros por hora y provocar un cambio brusco de temperatura. Los avisos tienen una duración determinada y pueden ampliarse, reducirse o cesar según nuevas mediciones. Esa actualización permanente es normal en un pronóstico y no implica que la advertencia inicial haya sido equivocada, sino que refleja la evolución real de la atmósfera. Por ese motivo, una captura antigua del mapa no debe utilizarse para decidir un viaje varias horas después ni reemplazar las comunicaciones de las autoridades locales.
Los avisos alcanzan áreas de Cuyo, el noroeste, la Patagonia y sectores del centro del país, aunque el nivel de riesgo cambia según la ubicación. El pronóstico no significa que cada localidad recibirá el mismo fenómeno ni con idéntica intensidad. El mapa del SMN divide el territorio en zonas y franjas horarias. Por eso, los residentes y viajeros deben verificar el detalle correspondiente a su departamento antes de tomar decisiones.
Qué significa cada nivel de alerta
La alerta amarilla indica que pueden presentarse fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades. La naranja señala condiciones más peligrosas para la sociedad, los bienes y el ambiente. Estos niveles no son una predicción de catástrofe, sino herramientas preventivas. Su utilidad depende de actuar con tiempo, seguir recomendaciones locales y evitar la exposición innecesaria durante el período de mayor intensidad.
El viento Zonda afecta principalmente regiones ubicadas al este de la cordillera. Se caracteriza por aire muy seco, aumento de temperatura, polvo en suspensión y ráfagas fuertes. Puede reducir la visibilidad, favorecer incendios y desprender ramas, chapas u objetos mal asegurados. También puede provocar malestar físico en personas sensibles. Las autoridades recomiendan cerrar aberturas, asegurar elementos exteriores y alejarse de árboles o estructuras inestables.
Una alerta describe condiciones potencialmente peligrosas y debe leerse junto con su ubicación, horario y recomendaciones oficiales.
Zonda y nieve: riesgos diferentes en la cordillera
En la alta montaña, las nevadas persistentes plantean un riesgo diferente. La acumulación sobre la calzada disminuye adherencia y puede obligar a cortar pasos internacionales o rutas provinciales. El viento levanta nieve y genera una pantalla blanca que impide calcular distancias. Incluso vehículos equipados necesitan cadenas, combustible suficiente y elementos de abrigo. Emprender un viaje sin consultar Vialidad y los organismos fronterizos puede dejar a los ocupantes aislados.
Los modelos meteorológicos también prevén lluvias intensas en sectores donde los suelos pueden encontrarse saturados. Los acumulados en períodos cortos elevan la posibilidad de anegamientos, crecidas rápidas y complicaciones urbanas. Nunca debe intentarse cruzar una calle o arroyo cubierto por agua, porque la profundidad y la corriente resultan difíciles de estimar. En viviendas vulnerables, conviene mantener documentos y dispositivos eléctricos lejos del nivel del piso.
La coexistencia de Zonda, nieve y lluvia responde a un sistema amplio que interactúa con el relieve. La cordillera fuerza el ascenso del aire húmedo y favorece precipitaciones del lado occidental y en altura. Al descender hacia el este, el aire puede calentarse y secarse, generando Zonda. Esa dinámica produce contrastes marcados en distancias relativamente cortas y explica por qué dos localidades cercanas reciben advertencias distintas.
Recomendaciones para las zonas afectadas
En la Ciudad de Buenos Aires y el área metropolitana se espera una jornada más estable, con una temperatura máxima cercana a los 18 grados, aunque el panorama puede cambiar hacia el fin de semana. El foco de las advertencias de este viernes permanece en el oeste y otras regiones específicas. Los reportes nacionales deben complementarse con pronósticos locales, ya que los horarios y la intensidad pueden modificarse a medida que ingresan nuevas observaciones.
Ante ráfagas fuertes, se recomienda evitar actividades al aire libre, no estacionar debajo de árboles y mantener distancia de cables caídos. Durante tormentas, es conveniente desconectar aparatos sensibles y permanecer en construcciones cerradas. En montaña, la decisión más segura puede ser postergar el viaje. Si una persona ya está en ruta, debe obedecer controles, no sobrepasar barreras y conservar comunicación con familiares o servicios de emergencia.
El SMN actualizará los avisos si cambian la trayectoria o la intensidad del sistema. La prevención comienza por distinguir un alerta vigente de cadenas antiguas que circulan en redes sociales. Fecha, horario, área y nivel deben coincidir con el mapa oficial. Este viernes, el escenario exige atención en varias provincias y prudencia en la cordillera: el objetivo de las advertencias es reducir exposición, anticipar interrupciones y permitir que cada comunidad se prepare antes de que llegue el fenómeno.