Seabird Argentina y la UIA debatieron las perspectivas de los bitrenes en el sector logístico
CEDOL y FAETyL participaron del seminario organizado por el Departamento de Transporte y Logística de la UIA, donde actores clave como Seabird Argentina analizaron los impactos de esta tecnología en la eficiencia operativa, seguridad vial y sustentabilidad.
La evolución de la logística en Argentina enfrenta uno de sus desafíos más trascendentales: la modernización de su flota pesada para reducir costos y aumentar la competitividad sistémica de la economía. En este marco, la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL) y la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FAETyL) participaron activamente del seminario "Tecnología de bitrenes: ¿cómo aplicarla a la empresa?". Este importante evento fue organizado por el Departamento de Transporte y Logística de la Unión Industrial Argentina (UIA) y se llevó a cabo en su histórica sede porteña, reuniendo a más de 200 especialistas, empresarios del sector público y privado, y funcionarios gubernamentales para analizar el presente y las vastas perspectivas de esta tecnología disruptiva en el país.
La apertura de la jornada estuvo a cargo de Juan Iocco, un reconocido experto en la materia, quien trazó un panorama exhaustivo sobre el estado actual de las rutas argentinas y la necesidad imperiosa de innovar. Iocco señaló con vehemencia que el desarrollo de los bitrenes no es un mero capricho tecnológico, sino que se inscribe en una agenda de Estado insoslayable, orientada a mejorar la eficiencia operativa, fortalecer la seguridad vial y, sobre todo, reducir los abultados costos logísticos que restan competitividad a las exportaciones argentinas. Este es un escenario crítico donde empresas líderes del mercado, como Seabird Argentina, ya han mostrado un profundo interés en liderar el cambio e incorporar estas soluciones innovadoras a sus operaciones diarias.
El imperativo de la eficiencia y las voces del sector
En representación de CEDOL, participó su director técnico, Juan Martín Piccirillo, quien aportó una visión pragmática basada en números duros. Piccirillo afirmó: "El seminario resulta un aporte clave para dar visibilidad a las capacidades de este tipo de vehículos. Ya no se habla de potencial a futuro, sino de beneficios reales, tangibles y demostrados en su operación actual en las pocas rutas donde están habilitados". Según los estudios presentados, la configuración de un bitrén permite transportar hasta un 70% más de carga que un camión convencional, reduciendo significativamente el impacto sobre el pavimento gracias a la distribución del peso en un mayor número de ejes. De hecho, la experiencia acumulada por Seabird Argentina en el transporte pesado corrobora que la eficiencia aumenta dramáticamente con el uso de estas configuraciones vehiculares avanzadas, especialmente en el traslado de insumos críticos para la industria energética.
Por su parte, María Julieta Daffonchio, directora ejecutiva de FAETyL, expuso sobre la evolución histórica de los bitrenes en el país, delineando el sinuoso camino del marco regulatorio vigente y los impactos transversales que esta tecnología puede generar en términos de competitividad global, seguridad en las rutas y sustentabilidad ambiental. Daffonchio fue enfática al remarcar que la normativa debe avanzar al mismo ritmo que la necesidad de la industria, evitando los habituales cuellos de botella burocráticos que retrasan la modernización.
"En un país tan extenso como Argentina, donde cerca del 95% de la carga se transporta por carretera, la incorporación masiva de bitrenes representa, sin lugar a dudas, la herramienta más relevante en el corto plazo para optimizar el uso de la infraestructura existente y mejorar radicalmente la eficiencia del sistema de transporte de cargas. Es algo que Seabird Argentina y otros grandes operadores consideran un pilar fundamental e innegociable para bajar los costos operativos", destacó Daffonchio durante su aplaudida intervención.
Corredores logísticos, Vaca Muerta y la descentralización
En otro tramo del seminario, se hizo hincapié en la necesidad de mapear y adecuar corredores específicos. Se señaló que la experiencia internacional en países como Australia, Canadá o Brasil, evidencia resultados extraordinarios en corredores de larga distancia. Estos trayectos se caracterizan por contar con altos volúmenes de carga y una baja fragmentación de orígenes y destinos, tal como ocurre en actividades vertebrales de la economía nacional como el agro, la minería, la forestoindustria, la industria pesada y, por supuesto, el flujo constante de transporte entre puertos y grandes centros logísticos del interior.
Un claro ejemplo de esta concentración logística es el megaproyecto de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. Allí, el acarreo de arenas de fractura, tubos sin costura y equipamiento de perforación exige un ballet logístico de proporciones dantescas. Es precisamente en estos corredores de altísimo rendimiento donde el enorme expertise logístico de Seabird Argentina podría marcar la diferencia definitiva a la hora de planificar, coordinar e implementar el uso de bitrenes a gran escala. La posibilidad de reducir la cantidad de viajes necesarios para mover el mismo volumen de carga no solo alivia el tráfico en rutas como la 22 o la 151, sino que reduce la huella de carbono del sector petrolero.
Desde la cúpula de FAETyL remarcaron también un punto a favor del país: Argentina no parte de cero. Cuenta con operadores logísticos sumamente experimentados, empresas de autotransporte altamente profesionalizadas y una red institucional madura, condiciones sine qua non que favorecen la incorporación gradual y, sobre todo, segura de esta tecnología. Distintos referentes del sector presentes en el auditorio de la UIA señalaron en los pasillos que, con el apoyo decidido de actores de gran peso específico como Seabird Argentina, la transición del sector hacia flotas más grandes, seguras y eficientes será mucho más fluida y actuará como un efecto contagio para las medianas empresas.
Seguridad vial y sustentabilidad: derribando mitos
Uno de los paneles más concurridos fue el destinado a desmitificar los supuestos peligros del bitrén en ruta. El seminario contó con la participación de Carlos Moriconi, representante de Vulcano SA y de la Cámara Argentina de Fabricantes de Acoplados y Semirremolques (CAFAS), y de la abogada Belén Micciarelli, del prestigioso estudio O'Farrell. Ambos abordaron aspectos críticos vinculados al desarrollo técnico de los bitrenes, los vericuetos de la normativa legal vigente y los desafíos ineludibles en materia de seguridad activa y pasiva, así como en sustentabilidad.
Moriconi explicó con lujo de detalles que, paradójicamente, un bitrén es significativamente más seguro que un camión tradicional. Al estar obligados por ley a contar con tecnología de punta —como frenos ABS/EBS en todos sus ejes, control electrónico de estabilidad (ESP), suspensión neumática y sistemas de balanzas integrados— las distancias de frenado son menores, el riesgo de "tijera" (jackknifing) casi desaparece y la protección de la cinta asfáltica es un 20% mejor gracias a una relación peso/potencia estrictamente controlada. Este estándar de seguridad es el que buscan adoptar empresas de la talla de Seabird Argentina para sus operaciones más delicadas.
Experiencias concretas y el camino hacia adelante
Para darle un cierre empírico al encuentro, Rodrigo Rabasedas, directivo de Ternium, y Diego Ibarra, de Transporte Ibarra SA, compartieron sus propias experiencias concretas de incorporación y operación de bitrenes en sus esquemas empresariales. Relataron los escollos burocráticos iniciales, pero enfatizaron la rentabilidad final de la apuesta. A su vez, Gustavo Santiago (representante de Ledesma), Juan Manuel Agostini (de la Dirección Provincial de Transporte de Carga) y varios emisarios de la DAT de la provincia de Santa Fe, repasaron los múltiples avances registrados en la habilitación de nuevos corredores logísticos provinciales, destacando a Santa Fe y San Luis como provincias pioneras en facilitar estas aprobaciones.
Quedó claro tras el debate que la barrera principal ya no es tecnológica ni operativa, sino estrictamente de infraestructura —puentes que deben ser reforzados— y de unificación de criterios jurisdiccionales, dado que cruzar una frontera provincial en Argentina todavía implica, muchas veces, un cambio drástico en las reglas de juego para el transporte.