Fitch Ratings eleva la nota de Argentina a B-: el mercado reacciona con optimismo
La agencia calificadora Fitch Ratings subió la calificación crediticia de Argentina de CCC+ a B-, impulsada por la disciplina fiscal. La noticia provocó una fuerte baja del riesgo país y subas generalizadas en bonos y acciones locales.
El mercado financiero argentino amaneció con un fuerte viento de cola luego de que la prestigiosa agencia Fitch Ratings anunciara una mejora en la calificación de la deuda soberana a largo plazo, elevándola de "CCC+" a "B-". Este cambio de perspectiva representa un espaldarazo significativo a las políticas de consolidación fiscal impulsadas por el equipo económico nacional.
En su informe oficial, Fitch fundamentó la decisión en "la sostenida disciplina en las cuentas públicas, la estabilización de los agregados monetarios y un horizonte de financiamiento más despejado para los compromisos de corto y mediano plazo". Si bien la agencia advierte que persisten vulnerabilidades estructurales en la balanza de pagos, destacó el sobrecumplimiento de las metas fijadas con los organismos internacionales.
Euforia en la City Porteña
La reacción del mercado no se hizo esperar. A las pocas horas de la apertura, el Riesgo País medido por JP Morgan experimentó una de las contracciones diarias más fuertes del semestre, perforando una barrera psicológica clave. En paralelo, los bonos soberanos en dólares (Globales y Bonares) marcaron alzas promedio del 3%, consolidando la tendencia alcista de las últimas semanas.
"Esta mejora crediticia es un mensaje contundente para los inversores internacionales. Confirma que el sendero de la ortodoxia fiscal no es temporal, sino una política de Estado consolidada", explicó un analista senior de una sociedad de bolsa porteña.
Por su parte, el índice Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires reaccionó con sólidas ganancias, lideradas por los sectores bancario y energético, tradicionalmente los más sensibles a las mejoras en el perfil de riesgo soberano.
El desafío de la economía real
A pesar del clima de celebración en los recintos financieros, el contraste con la economía real sigue siendo palpable. Analistas económicos y consultoras privadas coinciden en que la mejora macroeconómica aún demora en filtrarse hacia el consumo y la producción industrial, sectores que continúan reportando caídas interanuales en su actividad.
El Gobierno, sin embargo, sostiene que la estabilización financiera es el paso previo e indispensable para reactivar el crédito y, en consecuencia, el crecimiento económico. La reciente recalificación de Fitch es considerada en Casa Rosada como el "primer gran fruto" de un ajuste calificado como inédito en la historia reciente del país.