El REM recortó a 0,7% la previsión de crecimiento para 2026 pese al rebote esperado para fin de año
El sondeo de octubre publicado por el Banco Central el 5 de noviembre redujo de 1,5% a 0,7% la previsión de crecimiento promedio para 2026. El cambio coincide con una estimación más débil para el tercer trimestre, aunque las proyecciones siguen mostrando una recuperación en el cuarto.

Ilustración editorial generada con IA.
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El deterioro se concentra en el tercer trimestre
El principal cambio del Relevamiento de Expectativas de Mercado de octubre aparece en el trimestre que terminó en septiembre. Los analistas estimaron que el producto real, una vez descontados los efectos estacionales, habría caído 2,3% frente al trimestre anterior. La estimación fue 1,4 puntos porcentuales inferior a la del relevamiento previo. El Banco Central reunió las respuestas entre el 28 y el 30 de octubre, cuando ese período ya había terminado, y las publicó el 5 de noviembre.
El contraste con el cuarto trimestre ayuda a entender dónde se movieron los pronósticos. Para el tramo de octubre a diciembre, el grupo proyectó una expansión desestacionalizada de 2,0% frente al trimestre anterior. Esa previsión mejoró dos décimas respecto del sondeo de septiembre. La revisión anual, sin embargo, fue hacia abajo. En la comparación de los promedios de 2026 y 2025, el crecimiento esperado pasó de 1,5% a 0,7%, según los dos relevamientos del Banco Central. A24 también informó el nuevo 0,7% anual al dar cuenta del sondeo.
El grupo de diez participantes con mejor desempeño en la proyección de actividad también ubicó el crecimiento anual en 0,7%, cinco décimas por debajo de su estimación previa. El Banco Central publica ese grupo por separado. La coincidencia de ambos valores indica que la revisión no se limita al dato del panel completo, aunque los dos cálculos proceden de la misma encuesta y no son dos mediciones independientes del PBI.
Qué puede recuperar un rebote de 2%
El efecto de una caída seguida de una suba se ve con una base común. Si el nivel del segundo trimestre se representara con un índice de 100, una contracción de 2,3% lo dejaría en 97,7. Aplicar después una suba de 2,0% sobre esa base llevaría el nivel a alrededor de 99,65. El ejemplo encadena las dos tasas publicadas en el REM para mostrar la magnitud relativa de los movimientos. No reconstruye la serie oficial ni reproduce los pronósticos de un participante en particular.
El cálculo también muestra por qué conviene separar el cierre del año de su promedio. El valor de diciembre, o incluso el nivel medio de todo el cuarto trimestre, no resume la producción de los doce meses. Un trimestre de recuperación puede mejorar el punto de partida de 2027 y dejar, al mismo tiempo, una marca modesta en la comparación anual. Para el primer trimestre de 2027, el panel proyectó una suba desestacionalizada de 0,9% frente al cuarto de 2026.
La trayectoria que surge de la encuesta es compatible con un nivel promedio anual por encima del de 2025 y con una caída importante dentro de 2026. Cada tasa tiene una base distinta. Para determinar cuánto del deterioro se verificó efectivamente hará falta la estimación de actividad del INDEC para el mismo período. El relevamiento mide lo que anticipan sus participantes, incluso cuando se refiere a meses ya transcurridos.
El comercio exterior mejoró en las proyecciones
La corrección del PBI tampoco se trasladó en la misma dirección a todas las variables. Para 2026, el REM elevó a 103.434 millones de dólares el valor esperado de las exportaciones de bienes, 2.234 millones por encima de la encuesta anterior. La previsión para las importaciones subió 174 millones, hasta 75.673 millones de dólares. La diferencia dejó un superávit comercial proyectado de 27.761 millones de dólares, con una revisión positiva de 2.060 millones frente a septiembre.
La comparación sirve para distinguir qué cuenta cada indicador. Las cifras de comercio están expresadas en dólares corrientes y se refieren a bienes. El PBI real mide el volumen de actividad de un conjunto más amplio de sectores. Un saldo comercial más alto puede coincidir con una revisión a la baja del producto, y las dos estimaciones, por sí solas, no permiten identificar qué sectores explican el retroceso trimestral ni cuánto corresponde a variaciones de cantidades o de precios.
La revisión del saldo se explica aritméticamente por la diferencia entre las dos correcciones. El aumento de USD 2.234 millones en exportaciones supera en USD 2.060 millones el incremento de USD 174 millones en importaciones. Así se puede identificar qué lado del intercambio cambió más en la encuesta, sin convertir esa diferencia en una atribución causal sobre toda la economía.
Qué dato oficial llega primero
El sondeo, que incluyó a 45 consultoras, centros de investigación y entidades financieras, también estimó una inflación de 1,8% para octubre. El dato subió una décima frente a la previsión de septiembre. Para el IPC núcleo, el panel estimó 1,7%, mientras que el grupo de diez con mejor desempeño para ese indicador quedó en 1,6%. Son previsiones que pueden contrastarse con un calendario distinto al de la actividad.
El próximo punto de comprobación es el 12 de noviembre, fecha prevista por el INDEC para publicar el IPC de octubre. El último registro observado hasta entonces fue el 1,9% mensual de septiembre. Esa publicación permitirá evaluar la previsión de precios del REM. La pregunta que abrió el recorte del crecimiento anual seguirá otra ruta: cuánto perdió realmente la actividad en el tercer trimestre y qué parte de ese terreno puede recuperar entre octubre y diciembre.
Tres mediciones, tres preguntas
La previsión de 0,7% compara el nivel promedio de 2026 con el de 2025. La recuperación de 2,0% prevista para el cuarto trimestre compara dos trimestres consecutivos. La próxima publicación del IPC medirá precios y no sustituye ninguna de esas cifras de actividad.