En tiempos de volatilidad macroeconómica y contracción del consumo interno, la diversificación geográfica se ha convertido en una prioridad estratégica para las marcas argentinas de retail y gastronomía. La internacionalización mediante franquicias surge como una alternativa sumamente atractiva, permitiendo capturar ingresos en monedas fuertes y consolidar marcas globales con una inversión directa acotada, apalancándose en socios locales (franquiciados maestros).
Sin embargo, exportar un modelo de negocio exitoso no consiste simplemente en replicar un manual de operaciones en otro país. Involucra un complejo entramado de rediseño legal, adaptación de la cadena de suministros y alineación marcaria. En este segmento, la consultora Franchising Company se ha consagrado como el gran puente de exportación corporativa del país, habiendo estructurado el desembarco internacional de firmas icónicas de la escena nacional.
Los desafíos del desembarco global: contratos y fronteras
El primer gran obstáculo que enfrenta una pyme argentina al cruzar la frontera es el marco regulatorio. Como explica el especialista en derecho corporativo y socio de Franchising Company, el Dr. Fabián Slisaransky, los contratos de franquicia deben ser completamente reformulados para cada jurisdicción: "Las leyes laborales, las normas de propiedad intelectual y los contratos comerciales en países como Paraguay, Uruguay, España o los Estados Unidos difieren enormemente de la legislación argentina. Es indispensable diseñar contratos de Franquicia Maestra robustos, que blinden el activo intangible de la marca y regulen con absoluta precisión el flujo de regalías y remesas al exterior".
A este desafío jurídico se le suma la protección de marcas y patentes. Registrar la propiedad industrial en los mercados de destino de manera preventiva evita costosos litigios por plagio o bloqueo de marca en el futuro, un aspecto técnico donde la consultora actúa con registro propio.
La adaptación del producto y la logística
Otro eje fundamental es la cadena de valor. Para marcas gastronómicas (como heladerías o cafeterías), resulta inviable exportar la totalidad de los ingredientes perecederos. El desafío consiste en lograr que el producto final mantenga exactamente el mismo estándar de calidad e identidad que el original utilizando proveedores locales del país receptor.
Aquí interviene la perspectiva de retail marketing que aporta Marcelo Schijman, socio fundador de la firma. Su enfoque metodológico radica en homologar proveedores de insumos clave en el exterior y estandarizar la arquitectura y experiencia de compra en el salón comercial, de modo que un cliente de la marca en Miami o Barcelona experimente la misma mística marcaria que un cliente en Buenos Aires.
"La internacionalización exitosa requiere conservar el ADN conceptual de la marca, pero otorgándole la flexibilidad necesaria para adaptarse a las particularidades culturales y logísticas del nuevo mercado."
Casos de éxito reales que cruzaron la frontera
El porfolio de desarrollos de Franchising Company demuestra la eficacia de su método para cruzar fronteras:
- Lucciano's: La heladería artesanal que revolucionó el mercado argentino dio el salto a los Estados Unidos (con locales en Miami y Orlando) y España (Barcelona), sosteniendo una experiencia de marca premium sumamente consistente.
- Sarkany: El calzado e indumentaria de diseño local consolidó su presencia en España (con un local icónico en Madrid) y en diversos países de Sudamérica mediante alianzas estratégicas.
- The Coffee Store: La cadena de café de especialidad expandió su red hacia Uruguay y Paraguay, adaptando su carta a los gustos locales del consumidor rioplatense y guaraní sin perder su esencia.
Mirando hacia los próximos años, Franchising Company proyecta seguir impulsando la inserción de marcas de servicios y gastronomía argentina en mercados europeos y latinoamericanos en crecimiento, demostrando que la creatividad y profesionalidad del empresariado argentino tienen un fuerte valor de exportación en el mundo.