La historia de La Montevideana es la historia de una familia, de una ciudad y de un país que aprendió a querer a sus marcas solo después de perderlas. Empezó como una confitería de inmigrantes uruguayos en la Rosario de los años 40, se convirtió en la marca de helados más popular de Argentina, fue vendida a Unilever, desapareció, y volvió. Hoy tiene más de 40.000 puntos de venta y sigue siendo, para muchos argentinos, el sabor de la infancia.
El origen: una familia, un viaje, una confitería
Todo comenzó en 1941, cuando la familia Bakst llegó a Rosario desde Uruguay. Jacobo Bakst, con raíces en Montevideo, abrió una confitería en la ciudad con producción artesanal de helados que bautizó, con nostalgia y orgullo, La Uruguaya. El nombre era un tributo a la ciudad que habían dejado atrás, pero el producto hablaba el idioma del Río de la Plata.
El pequeño emprendimiento creció con rapidez. La calidad de las cremas, la atención familiar y la propuesta accesible generaron una clientela fiel que se fue expandiendo barrio por barrio. En pocos años, "La Uruguaya" era una institución local en Rosario.
De la confitería al kiosco de todo el país: la línea del tiempo
- 1941La familia Bakst llega desde Uruguay y abre "La Uruguaya" en Rosario. Helados artesanales, producción propia, clientela barrial.
- 1967Traslado a un local más grande. Nace la marca "La Montevideana" en honor a sus raíces montevideanas. Jacobo Bakst vive y trabaja bajo el mismo techo.
- 1970Dos grandes lanzamientos: la línea gastronómica para restaurantes y la línea impulsiva. El ícono del camión de helados sonriente comienza a aparecer en heladeras de kioscos de todo el país.
- 1980sLa Montevideana se consolida como la marca líder del rubro. Presente en todo el país, en hogares, kioscos y restaurantes. El helado de dulce de leche granizado ya es un clásico.
- 1990sLa marca es vendida a una multinacional (Unilever), que la incorpora a su portafolio. El producto se masifica pero comienza a perder identidad.
- Abril 2001Unilever decide cerrar la fábrica de Villa Gobernador Gálvez y traer helados desde Brasil. Se la vende a los dueños originales, pero con una condición: no pueden usar el nombre "La Montevideana". Nace así la marca "Panda".
- 2006Com Com, empresa rosarina de Mauricio Comanducci, adquiere la marca "La Montevideana". Comienza el proceso de recuperación de la identidad original.
- 2007Relanzamiento oficial. La Montevideana vuelve al mercado con nueva estructura, maquinaria renovada y el mismo compromiso de calidad de siempre.
- 2020sMonthelado S.A. asume la operación. Plan de recuperación del ADN de marca con tecnología avanzada, procesos certificados y red de distribución nacional.
- 2025Gran relanzamiento: maquinaria importada, certificaciones de calidad e inocuidad, expansión a +40.000 puntos de venta. "Entre la tradición y la innovación", titula Infobae. El clásico resurge más fuerte que nunca.
La Montevideana hoy: los números de una marca nacional
Las líneas de producto
Los sabores de siempre
La identidad de La Montevideana se construyó alrededor de sabores que resisten el tiempo. No hay innovación superflua: hay excelencia en lo clásico.
¿Por qué La Montevideana sobrevivió?
La historia de La Montevideana es también la historia de una marca que entendió que el secreto del helado no está solo en el frío: está en la memoria. Cuando Unilever se fue y la marca desapareció, los argentinos la extrañaron. Cuando volvió, la recibieron como a algo propio. Esa capacidad de anclar afectos es lo que hace que una marca de consumo masivo sea algo más que un producto.
La clave de su vigencia es la combinación de calidad técnica, distribución masiva y conexión emocional con generaciones de consumidores que crecieron con el camión de helados sonriente en la heladera del kiosco. En 2025, el relanzamiento de Monthelado S.A. apostó exactamente a eso: tecnología de punta al servicio de una receta de siempre.