El Gobierno oficializó la desregulación total del transporte terrestre de media y larga distancia en todo el país
A través de un decreto conjunto, el Poder Ejecutivo eliminó las bandas tarifarias obligatorias y el régimen de permisos de 1992, otorgando plena libertad de recorridos, horarios y precios a las empresas del sector.
Las dársenas de la terminal de Retiro reflejan el inicio de un nuevo esquema operativo con libertad de frecuencias y paradas.
Datos Clave
En un paso de profundo alcance estructural para la movilidad y la conectividad territorial de la República Argentina, el Poder Ejecutivo nacional formalizó este sábado la desregulación integral del transporte automotor de pasajeros de media y larga distancia. La trascendental medida gubernamental, instrumentada a través de un decreto firmado por el presidente Javier Milei y refrendado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger y el titular del Palacio de Hacienda Luis Caputo, deroga de manera definitiva el régimen estatutario implementado en el año 1992 y habilita un esquema de libre mercado caracterizado por la autonomía absoluta en la fijación de tarifas, recorridos, frecuencias y modalidades de contratación.
Apertura a la competencia y fin de los monopolios de ruta
De acuerdo con los considerandos de la normativa publicada en el Boletín Oficial, el sistema tradicional de transporte terrestre acarreaba distorsiones acumuladas a lo largo de más de tres décadas, consolidando monopolios zonales, barreras artificiales de entrada para nuevos competidores y una rigidez burocrática que impedía a los ciudadanos acceder a opciones de traslado accesibles y diversificadas. A partir de la entrada en vigencia del nuevo marco normativo, cualquier empresa o transportista individual debidamente habilitado ante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) podrá diagramar sus itinerarios y conectar localidades intermedias sin requerir autorizaciones ministeriales discrecionales.
El decreto gubernamental establece un registro digital único y abierto para la habilitación ágil de nuevas prestadoras comerciales.
El cambio de paradigma contempla la creación de un Registro Nacional de Transporte de Pasajeros de carácter digital, gratuito y de inscripción simplificada. Este registro sustituirá las antiguas concesiones precarias por declaraciones juradas electrónicas que quedarán aprobadas de forma automática si la autoridad técnica no formula observaciones fundadas en el plazo de cinco días hábiles administrativos.
Libre fijación tarifaria y llegada de formatos low cost
En materia de precios, la normativa elimina definitivamente las bandas tarifarias mínimas y máximas que regían sobre el sector. A partir de ahora, las empresas operadoras tendrán la facultad irrestricta de establecer sus esquemas tarifarios de acuerdo con la oferta y la demanda, lo que anticipa la llegada de promociones agresivas por compra anticipada, modalidades low cost en trayectos troncales y esquemas de precios dinámicos similares a los vigentes en la aviación comercial contemporánea.
Desde la Secretaría de Transporte remarcaron con énfasis que la desregulación económica no implicará en absoluto una relajación de los controles mecánicos y psicofísicos. La CNRT mantendrá de forma estricta las exigencias de verificación técnica vehicular, el descanso obligatorio de los choferes mediante tacógrafos digitales y la contratación de pólizas de seguro de cobertura integral para los pasajeros transportados a lo largo de las rutas argentinas.
Nuevos puntos de parada e intermodalidad operativa
Asimismo, el decreto habilita a los prestadores a definir libremente los puntos de ascenso y descenso de pasajeros a lo largo de las trazas, permitiendo paradas intermedias en hoteles, estaciones de servicio o centros universitarios periféricos, siempre que se garantice la seguridad vial de los usuarios y se eviten obstaculizaciones en el tránsito vehicular de los centros urbanos.
Repercusiones en las cámaras empresariales del sector
Empresarios de cámaras del transporte automotor manifestaron que el desafío inmediato radicará en reconfigurar las estructuras de costos operativos, señalando que la competencia directa exigirá una modernización de la flota y un perfeccionamiento continuo en la atención al cliente para fidelizar a los pasajeros frente a la irrupción de nuevos actores comerciales en las rutas más rentables del país.
Por su parte, organizaciones representativas de usuarios y consumidores celebraron la iniciativa oficial, remarcando que la escasez de oferta y la falta de competencia en corredores del interior obligaba históricamente a los pasajeros a pagar boletos desproporcionadamente caros en comparación con tramos similares de alta densidad demográfica, abriendo ahora una etapa propicia para la integración federal y el abaratamiento sustancial de los costos de traslado.
Optimización logística y fluidez en fines de semana
Especialistas en logística y transporte ponderaron que la flexibilización horaria permitirá descomprimir las terminales centrales durante los fines de semana largos y los picos de receso estival, optimizando el uso de las unidades motrices y reduciendo los tiempos ociosos de las unidades en parque cerrado.
Armonización federal y adhesión de las provincias
El nuevo marco normativo invita además a las administraciones provinciales y municipales a adherir plenamente a los principios de desregulación y desburocratización operativa, buscando armonizar las reglamentaciones territoriales y potenciar la complementariedad estratégica entre los servicios de media distancia interurbanos y los recorridos de escala metropolitana en grandes conglomerados urbanos.
Expectativas para el turismo y el movimiento federal
Fuentes oficiales estiman que el incremento de la oferta de servicios comenzará a evidenciarse de manera palpable durante el último trimestre del año, dinamizando el turismo de escapadas y multiplicando las alternativas de viaje para familias y trabajadores del interior profundo del territorio nacional.
En conclusión, la oficialización del nuevo esquema de transporte terrestre representa una transformación institucional de gran trascendencia en la modernización de los servicios públicos en la Argentina. Al suprimir trabas reglamentarias añejas y devolver la soberanía de elección al pasajero mediante la libre competencia, el país da un paso firme hacia una infraestructura logística más dinámica, eficiente y equitativa para millones de ciudadanos.