Lionel Messi ya no es solo el mejor futbolista de la historia. Según la última actualización del ranking de Forbes, el astro argentino cruzó el umbral de los 1.000 millones de dólares de patrimonio, ingresando formalmente al selecto club de los milmillonarios mundiales. Se convierte así en uno de los pocos deportistas activos en alcanzar esa cifra.
El salto patrimonial combina años de salarios exorbitantes, una cartera de contratos publicitarios que pocos atletas en el mundo pueden igualar, y una serie de inversiones y emprendimientos propios que generan ingresos incluso cuando Messi no está pateando una pelota.
De dónde viene la fortuna
Durante su etapa en el FC Barcelona, Messi llegó a cobrar cerca de 100 millones de euros anuales entre salario fijo y variables. Su paso por el Paris Saint-Germain le reportó contratos que superaron los 75 millones de dólares por temporada. El fichaje por el Inter Miami incorporó un modelo novedoso: participación en las ganancias de la franquicia, royalties por merchandising y estructura de ingresos variables atada al crecimiento de la MLS en el mercado hispanohablante de Estados Unidos.
Los contratos publicitarios
Adidas, Pepsi, Lays, Mastercard y Budweiser son solo algunos de los nombres en la larga lista de sponsors de Messi. Según estimaciones del sector, los contratos publicitarios le generan entre 30 y 50 millones de dólares anuales adicionales. El acuerdo con Adidas, que mantiene desde niño, es posiblemente el más lucrativo: cada lanzamiento de la línea Messi genera regalías que superan los 10 millones de dólares por colección.
Inversor y emprendedor
Messi tiene participación en varios hoteles de lujo bajo la marca MiM Hotels, con propiedades en España e Ibiza. También es inversor en fondos de capital de riesgo en Silicon Valley y mantiene propiedades en Rosario y Buenos Aires.
Lejos aún de los más ricos del mundo
1.000 millones de dólares es la puerta de entrada al club de los milmillonarios, pero los grandes del ranking como Elon Musk o Jeff Bezos manejan fortunas que van de los 100.000 a los 400.000 millones. Messi está en la misma lista, pero en la primera página de un libro que ellos ya terminaron varias veces. Lo que lo distingue es que construyó su fortuna con los pies, en el sentido más literal del término.